Fue una de las decisiones que tomé al mudarme. Hace unos días tiré mis viejos altavoces para el PC -ya habían sonado todo lo que tenían que sonar- y me propuse que los nuevos no tuvieran toma de corriente. Estoy harto de acumular transformadores a los pies de la mesa y a partir de ahora intentaré recurrir a periféricos que se alimenten por USB. No ha sido fácil pero ayer, por fin, encontré mis nuevos altavoces de sobremesa: los Altec Lansing XT1 (Esta empresa necesita un cambio de diseño web. Urgente). Me han costado casi 80 euros. No son perfectos, pero la variedad de altavoces con conexión y alimentación a través de USB es bastante limitada. Normalmente se trata de altavoces pensados para ordenadores portátiles, cajitas de viaje para escuchar la música en el hotel con más calidad de la que te da el propio ordenador. Los que me he comprado son un poco grandes para ese fin -a pesar de que vienen con una bolsa de transporte-, pero perfectos para tener sobre la mesa de trabajo. La calidad de sonido es más que suficiente para mí, que no he subido de los MP3 a 128 Kbps de compresión desde que salió Napster y, por tanto, tengo orejas de corcho. Pongo las películas, las series, la música y se escucha de lujo, casi igual que con mis antiguos altavoces enchufados.
Esto me demuestra que si no se quiere tener un sonido 2.1 o 5.1, sólo un par de altavoces, la corriente que ofrece el puerto USB es más que suficiente para conseguir audio con calidad. Yo estaba preocupado con la reproducción de los bajos, pero incluso ésta es bastante decente. El problema, claro, es que son altavoces para escuchar frente al PC o en una habitación pequeña. No sirven para montar una fiesta.










































oye! muy buena idea, yo ...
oye! muy buena idea, yo tengo el mismo problema de tener muchos alimentadores de corriente por ahí molestando.